La propuesta de Granja de Impresión del Fablab Universitario CIDi, implementada por un grupo de docentes y universitarios, junto con la colaboración y las donaciones de varios actores, busca usar la fabricación digital como medio para satisfacer la gran necesidad de equipamiento en el sector sanitario ante la pandemia de COVID-19. De esta manera, se pretende dar respuesta a la crisis por falta de insumos de protección, poniendo a la Universidad Pública al servicio del país.

La rectora de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), Zully Concepción Vera de Molina, el Decano de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte (FADA), Ricardo Meyer, y el Director de Investigación de la FADA, Juan Cristaldo, se reunieron este martes con el presidente de la República, Mario Abdo Benítez, y el Ministro de Salud, Julio Mazzoleni, con el objetivo de presentar el proyecto que se viene implementando desde mediados de marzo y que ya entregó más de 1.000 protectores faciales a personal de blanco y profesionales expuestos al coronavirus en distintas dependencias de hospitales y entidades públicas del país.

La intención de las autoridades de la UNA es trabajar en conjunto con el Ministerio de Salud y la Presidencia de la República, a fin de escalar la producción de la Granja —que en la actualidad fabrica alrededor de 250 protectores faciales por semana— para poder cubrir las necesidades de equipamiento médico en todo el país, de cara a las dificultades de importación de insumos que cumplan con los estándares de calidad necesarios.

Las autoridades de la UNA explicaron los procedimientos que se vienen realizando y las entregas de donaciones realizadas a instituciones públicas tanto en la capital, el Gran Asunción y el interior del país.

Los protectores faciales se están fabricando en el FabLab Universitario del Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación (CIDi) de la FADA-UNA, que en conjunto con la carrera de Diseño Industrial puso en marcha la propuesta de montar la Granja de Impresión 3D. El equipo ya ha recibido la colaboración de varios actores y está trabajando con un equipo de docentes, estudiantes y voluntarios para fabricar, no solamente protectores faciales para adultos y niños, sino también otros dispositivos como cajas de acrílico para procedimientos de intubación.

Todos estos productos y prototipos se están fabricando en consonancia con las normas de seguridad establecidas por el CONACYT para este tipo de equipamiento. El objetivo de la Granja es poder aumentar la cantidad de impresoras 3D a fin de escalar en la producción de piezas críticas necesarias y así abastecer las necesidades del Ministerio de Salud. Además es de suma importancia destacar la función polivalente que cumple un espacio como este, ya que los beneficios de establecer este nivel de capacidad tecnológica y contar con una Granja de Impresión en el país, en especial en la Universidad Pública, van mucho más allá del contexto de una pandemia. Esto significaría un gran avance para el sector de la academia, que permitiría incorporar nuevas capacidades de formación e intercambio con otros sectores de producción del país.

El trabajo del equipo de la Granja se puede seguir en los informes publicados semanalmente aquí, en nuestra página web.  Con esta propuesta, la UNA y la FADA buscan aunar esfuerzos con el Gobierno a fin de poner a la Universidad Pública al servicio de la comunidad y garantizar que cada profesional de blanco cuente con un protector facial para poder hacer frente a esta pandemia.

Les recordamos que el CIDi es impulsado desde la Dirección de Investigación de la FADA-UNA, con apoyo del CONACYT, a través del proyecto DETIEC, financiado por el Fondo de Convergencia Estructural del MERCOSUR (FOCEM). El equipamiento del FabLab Universitario es parte del proyecto LABO 16-38, financiado por el CONACYT.  Para más información pueden seguirnos en nuestras redes sociales en Facebook, Instagram y Twitter, o comunicarse con nosotros al (021) 585558 int. 116 o al email fablabuniversitario.cidi@cidi.fada.una.py.